No existe la leche materna que no alimente. Tu cuerpo produce exactamente lo que tu bebé necesita en cada etapa. Incluso la leche del final de la toma tiene más grasa para saciarlo.
El estrés o el frío pueden dificultar momentáneamente la salida de la leche, pero NO la cortan. Ponete cómoda, respirá y poné al bebé al pecho; la succión hará que la leche baje.
A los 6 meses comienza la alimentación complementaria, pero la leche materna sigue siendo el alimento principal y más nutritivo hasta el año de vida.
La temperatura externa no afecta la calidad ni la temperatura de la leche que está dentro de tu cuerpo. Podés bañarte y tomar sol tranquila.